Autoridades municipales y padres de familia rechazan el regreso de los maestros de la Sección 22 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) a las aulas. Existe rencor por el paro de labores que mantuvieron durante más de cinco meses, que dejó sin clases a un millón 300 mil estudiantes de las ocho regiones del estado.
La creación de la Sección 59 del SNTE, compuesta por profesores disidentes de la fracción que dirige Enrique Rueda Pacheco y que previamente a su separación se denominaron Concejo Central de Lucha (CCL), ha acentuado este conflicto.
Actualmente los planteles educativos de Oaxaca son terrenos en pleito entre las dos secciones, las agrupaciones de padres de familia, los presidentes municipales y organizaciones sociales de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO).
De acuerdo con el gobierno del estado, hay 175 escuelas en las que se disputa el control de las mismas. El Instituto Estatal de Educación Pública (IEEPO) no ha podido mediar entre las partes, lo que ha provocado enfrentamientos, incluso armados, dentro de los planteles.
La dirigencia de la Sección 22 ha señalado que esta serie de conflictos se deriva del incumplimiento de los acuerdos tomados en la última asamblea estatal, por parte de algunos grupos del magisterio.
Ante la falta de representatividad, por ausencia de sus líderes, los maestros han tenido que negociar, de manera particular, su permanencia en las escuelas en las cuales laboraban antes del conflicto.
La amenaza
El gobernador Ulises Ruiz lanzó un ultimátum a los maestros paristas para que regresaran a clases o de lo contrario les sería descontado su salario. Nadie hizo caso. Los sindicalizados continuaron con el paro de labores y el plantón en las calles del Centro Histórico por tiempo indefinido.
A principios de septiembre, el entonces director del IEEPO, Emilio Mendoza Kaplan, convocó a nombre de la administración estatal a que se reintegraran los maestros de la Sección 22 a sus centros de trabajo. A cambio se les brindaría asistencia jurídica para hacer frente a las amenazas que pudieran recibir de su sindicato.
El funcionario estatal manifestó que de no atender el llamado, sus plazas serían ocupadas por profesionistas contratados por las autoridades municipales y padres de familia. El magisterio volvió a desatender la convocatoria.
Semanas después las escuelas empezaron a abrirse. Al frente de los grupos de estudiantes se colocaron médicos, ingenieros, arquitectos, abogados, psicólogos, pedagogos, incluso bachilleres; respaldados por padres de familia y autoridades municipales.
A pesar de las amenazas al personal y clausuras que realizaron integrantes de la APPO a los centros educativos, las clases continuaron. Estos fueron los primeros roces por el control de las escuelas entre los grupos en conflicto.
En octubre la asamblea estatal de la Sección 22, acordó iniciar el ciclo escolar el 30 de ese mismo mes, ocho semanas después que en el resto del país. Sin embargo, la región de Valles Centrales, la más grande del sindicato, se negó a cumplir el acuerdo y fue hasta el 8 de noviembre cuando regresaron a laborar.
Para entonces, en asambleas comunitarias los pobladores habían determinado no permitir del regreso de los maestros paristas y conservar el personal externo que dio clases durante el conflicto.
El IEEPO se comprometió con los presidentes municipales y comités de padres de familia a contratar de manera definitiva a los profesionistas que se encontraron al frente de los grupos. Hasta la fecha esto no se ha cumplido.
Focos Rojos
El secretario general de Gobierno, Manuel García Corpus, señaló que en Oaxaca hay 175 planteles con conflictos, de los cuales ubicó a los más críticos en cuatro regiones de la entidad.
“Los problemas más complejos los tenemos en la ciudad, donde hay dos jardines de niños: el Retiro, en Huajuapan, ahí tenemos una primaria; Huatulco; Cañada, y la Mazateca”, dijo.
El encargado de la política interna del estado informó que los problemas de estos centros educativos presentan dos frentes: maestros de la Sección 22 contra padres de familia y autoridades; así como, maestros de la misma sección contra profesores de la Sección 59.
García Corpus indicó que la zona con más contrariedades es la región de la Cañada. Tan sólo en este sitio hay alrededor de 80 escuelas en disputa, el municipio más complicado es Chilchotla.
Por su parte Jesús López Trujillo, director de asuntos jurídicos del IEEPO, aseguró que 50 escuelas permanecen cerradas por causa de la disputa que existe entre los grupos. Sin embargo, “los niños están recibiendo clases en las casas de la cultura, en locales habilitados, domicilios particulares y no están perdiendo su educación”, informó.
El responsable de las negociaciones por parte del IEEPO apuntó que se privilegia los derechos laborales de los maestros que tienen las plazas asignadas en sus planteles, pero también atienden los reclamos de los padres de familia.
Refirió que los tutores inconformes tienen su razón “fundamentada” en el paro de labores que realizaron los mentores durante más de cinco meses.
La escuela que ha resultado más afectada por esta disputa ha sido la primaria ubicada en el municipio de Almoloya, en la región del Istmo de Tehuantepec, donde el ciclo escolar inició el ocho de enero.
Los enfrentamientos se han elevado. Uno de los lugares es el municipio de Santa María Huatulco, en el jardín de niños “Álvaro Carrillo” ubicado en el desarrollo turístico de ese lugar.
El pasado 10 de enero un grupo de seis maestros de la Sección 59 y un padre de familia llegaron armados con machetes con la intensión de desalojar a los maestros de la Sección 22. En el plantel se encontraba cuatro maestros quienes salieron corriendo ante el temor de ser agredidos físicamente.
Dos días después, en la misma escuela, otro grupo de 30 maestros de la Sección 59 y padres de familia, al mando de Tony Alcalá Betanzos, volvieron a desalojar a sus contrarios con cohetones.
El presidente municipal de Santa María Huatulco, José Humberto Cruz Ramos, se comprometió a brindar seguridad al plantel después del primer incidente, sin embargo esto no se cumplió por lo que se dio el segundo enfrentamiento.
Actualmente hay 11 escuelas de educación básica con este tipo de problemas en los municipios de Santa María Huatulco, San Pedro Pochutla, San Pedro Mixtepec, Pinotepa Nacional y Cacahuatepec.
En Valles Centrales, en el fraccionamiento “El Retiro” que pertenece al municipio conurbado de Santa María el Tule, integrantes del comité de padres de familia de esa población y maestros de la Sección 22, utilizaron piedras y ácido muriático, en un enfrentamiento, que se prolongó durante 30 minutos, por el control de la primaria “Ricardo Flores Magón” y el jardín de niños “Profesora Teresa Luna Vargas”.
“No vamos a permitir la dictadura de un sindicato, ya basta”, señaló Teófilo Chávez, líder de los colonos. El gobierno del estado tuvo que resguardar las escuelas durante tres días con elementos armados de la Policía Preventiva.
La situación similar se presentó en el jardín de niños “Rosario Maza” ubicado en la capital oaxaqueña, y a raíz del enfrentamiento entre los grupos en pugna, el 16 de enero los niños de 3 a 6 años de edad toman clases en el parque de “Las siete regiones”.
“Así como tuvo (Ulises Ruiz) los pantalones para mandarnos a llamar y abrir las escuelas, ahora que se los vuelva aponer para sacarlos”, exigió una madre de familia.
La disidencia
La Sección 59 denunció que el gobierno del estado tiene acuerdos con la otra fracción del magisterio oaxaqueño para mantener a los maestros dentro de las escuelas a pesar del rechazo de los padres de familia.
“El IEEPO está privilegiando a los de la Sección 22, a pesar de que la gente no los quiere, han de ser parte de los acuerdos a los que llegaron después del paro” dijo, la presidenta de la Sección 59, Erika Rapp Soto.
La dirigente exigió a la administración estatal que convoque a asambleas de padres de familia en las escuelas donde hay conflictos y se respete la voluntad de las mayorías.
La Sección 59 fue creada el 22 de diciembre pasado, en el XX Congreso Nacional del SNTE. Este nuevo gremio aglutina a 5 mil afiliados y 10 mil simpatizantes; dentro de sus objetivos aseguran que limpiaran la imagen de los maestros, y evitarán suspender labores como una medida de presión para el cumplimiento a sus demandas.
Y de ser necesario realizar alguna movilización, lo harían en horas inhábiles y con el consenso de los padres de familia.
En tanto el Comité Ejecutivo Seccional ha guardado silencio durante estos tres meses de enfrentamientos por el control de las escuelas.
El 17 de enero a través de un desplegado, publicado en los periódicos locales, el Comité Ejecutivo Seccional, acusó al gobierno del estado de generar esta problemática. Además señaló que grupos de la Sección 22 buscan dividir a su organización, y que las acciones que éstos realizan no han sido acordadas en una Asamblea Estatal.
El gobernador de Oaxaca, Ulises Ruiz Ortiz, ha minimizado los enfrentamientos que todos los días se registran en diferentes regiones de la entidad, y ha señalado que sólo han sido “conatos de violencia” que no trastocan la “paz” que según el gobernante existe en el estado.
Publicado: Año 3 / Febrero de 2006 / No. 28
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